10 de diciembre de 2009

Tortas escaldadas



Estas tortas están riquísimas y son muy fáciles de hacer, además de cundir mucho, porque tienen que quedar bastante finas al cortarlas, y por lo tanto salen un montón.
Cuando están hechas, se pasan por miel, aunque es aconsejable ir untando solo las que nos tengamos que comer de forma más inmediata, para evitar que se peguen entre sí y se rompan.
Ingredientes:
1 1/2 kilo de harina
1/4 de azúcar
300 cc de anís
300 cc de aceite de girasol
Un puñado de ajonjoli
Cáscara de limón rallada
Preparación:
Se pone en un cazo a calentar el aceite y cuando ya esté se echa en él una corteza de limón, se fríe un poco, se saca y se tira.
Se pone la harina en un cuenco resistente al calor y se vierte por encima, con mucho cuidado, el aceite caliente. Vamos removiendo con una cuchara de palo, escaldando bien toda la harina.
Cuando la tengamos, añadimos el resto de los ingredientes, y amasamos pero no mucho.
La masa queda bastante irregular, pero se puede trabajar muy bien.
Extender la masa con un rodillo, dejándola como de medio centímetro, formar y acomodar en las bandejas del horno.
Horno precalentado a 180ºC, 15 minutos. Con aire salen perfectas.
Están más ricas si salen algo tomaditas de color.
Para el baño de miel, se calienta ésta en un cazo, y se introducen.
Si las hacéis, veréis cosa rica.