9 de agosto de 2019

Territorio Artlanza


En quintanilla del Agua, a mitad de camino entre Lerma y Covarrubias, existe la escultura más grande del mundo: un pueblo medieval como lo fueron antaño los de Valle del Arlanza.

En él hay escuelas, barberías, hornos, cantinas, talleres, teatros, cárcel, iglesia, parque infantil, jardines, notaría, museos, mercería, ultramarinos... todos los servicios que conforman un pueblo, pero con la diferencia de que solo se ha construido para deleite de los turistas, ya que aquí no vive nadie. Solo la imaginación de su autor, Félix Yañez, un ceramista que llevaba sus obras por distintas ferias, pero poco a poco sus ingresos decaían, por lo que pensó en hacer aquí una plaza para la familia, que es la de la foto de arriba, donde reunirse, comer y disfrutar. Y entonces se le ocurrió la idea de hacer más casas, tantas como los 20.000 metros cuadrados que ocupa ahora toda la construcción. Adquirió los terrenos colindantes y recibió múltiples donaciones de objetos, que al ser originales, dan veracidad al conjunto.
Hay también construidos dos corrales de comedias, que en verano acogen obras de teatro clásico.
 

Como se puede ver, los suelos están también muy trabajados.


No falta el jardín con su riachuelo y su puente.


Recreación del interior de una casa. Antonio en buena compañía.


A ver, sonría.


Cuesta creer que todo esto lo haya levantado una sola persona.


Pasadizos con encanto. Y me sigo fijando en los detalles del suelo.


Horno en una de las viviendas de arriba.


Recuerdo que todo está hecho con materiales de derribo.


Se puede hacer uno la idea de cómo era un pueblo medieval.


No falta un detalle en los balcones.


Otra plaza.


Uno de los museos.


Entrada al Corral de Comedias El Duende.


Juego de bolos junto a la fragua.


Otro rincón.


Teatro junto a la posada y la sastrería.


Tiene también gallineros y pajareras.


Entrada a la ermita.


Puerta del Arlanza.


Calabozo.


Templete de música.


Un pasadizo precioso.


Plaza de Castilla.


Fachadas de trencadís. A veces sobre el suelo hay frases de escritores clásicos españoles, como en este caso.


Tienda de comestibles.


Plaza con cruceiro.


Espadaña de la ermita.


Barbería. Todos los objetos son originales de la época.


Entrada al horno.


Confecciones.


La mesa de amasar el pan.


Horno.




Tienda




Parte de la ermita, que está todavía sin terminar.


No le falta su Pantocrator.


Escuela de niños.

Sentada en una de las cantinas.


Librería.


Corral de Comedias.


La cazuela del corral, donde se ubicaban las señoras.


No me faltaron plazas y rincones que fotografiar.


Escuela de niñas, separada de la de los niños, como era habitual en la época.


Otra taberna.


La cantina que he puesto en la primera foto, por dentro con todos sus accesorios y la cortina hecha de chapas.


Y finalmente presentaros al artífice de esta gran obra, el ceramista y escultor Félix Yañez.
Ahora está construyendo el parque para los niños, con esculturas muy originales.
Una visita que valió la pena.
La entrada son 5 euros y el horario es por la mañana, de 11'00 a 15'00 y por la tarde de 17'30 a 21'00 horas.