Bienvenidos a El mirlo de papel

Soy Varech y ando por la Red desde hace un tiempo, lo cual me produce a veces quebraderos de cabeza aunque la mayoría de las ocasiones me satisface.

27 de septiembre de 2011

Guinea, un año más

La reunión de guineanos fue esta vez en Galicia, y como siempre, una noche nos pusimos ñanga ñanga, o sea con nuestras mejores galas típicas de la antigua colonia española. Muchos besos, risas y montones de recuerdos aflorando entre los que pasaron allí su juventud. No fue mi caso, pero tantos años ya con ellos me han hecho amar a esta tierra aunque no la haya conocido. Arriba, mi Antonio en plan "colonial", junto a dos amigas. Debajo estoy yo...

15 de septiembre de 2011

No me ha tragado la tierra

Aunque lo parezca. Es que ando de un lado para otro, pero en cuanto coja ya la normalidad, entraré más por aquí. Estoy preparando un viaje a Galicia, que al igual que otros años organizan los guineanos, y hasta un vestido de guineana me he hecho. Me ha quedado precioso y estoy total con él, pero el pañuelo en la cabeza no me favorece nada. Es que tengo una buena perola. Luego, las citas médicas, que siempre llegan en septiembre como los fascículos...

8 de septiembre de 2011

Rollos de York y ajetes (Aptos Montignac)

Un aperitivo sencillísimo y que asombra a los comensales por su riquísimo sabor. Ingredientes: Lonchas de York Queso Philadelfia Ajetes Preparación: Se parten las lonchas para que no sean muy largas, más o menos del tamaño de los cuadrados que venden de fiambre, y se limpian los ajos tiernos. Las untamos generosamente de queso y ponemos en el centro un ajete del largo de la loncha. Se enrolla y listo. Se pueden presentar sin cortar, como está...

1 de septiembre de 2011

El final del verano... llegó...

Y como dice la canción de Duo Dinámico, hemos partido cada uno a su casa y su ciudad de origen, dejando vacías las hamacas que tantas buenas siestas nos han hecho pasar. A partir de ahora ya nada será igual: el trabajo, las prisas, las gestiones, las citas médicas, los colegios y un montón de cosas más, nos impedirá levantarnos cuando el cuerpo nos pida y el despertador se erigirá en el protagonista mañanero muy a nuestro pesar. Porque ¡Qué bien...