No conocíamos Palencia y, nos llamaba la atención, que no supiéramos nada de ella, así que nos picó la curiosidad y fuimos un día. Tengo que decir que es de los sitios más bonitos que he visitado, y que su catedral, la Bella Desconocida, ya será siempre para nosotros la gran sorpresa de esta ciudad.
Plaza Mayor de Palencia, con la escultura de Vitorio Macho dedicada a Berruguete. Al fondo, la Casa Consistorial. Tres de los lados de la plaza son porticados.
Pasamos un día estupendo. Enfilamos la Calle Mayor, que es muy larga, y estaba cuajada de edificios modernistas, de esculturas y de comercios muy atractivos para los clientes. Aquí mi Antonio, delante del Colegio Villandrando.
Antonio en la Plaza de San Francisco, comiéndose una torta riquísima que nos compramos en una pastelería. Al fondo, la Capilla de la Soledad. Escultura de mujer, conocida como "la gorda".
Monumento al escultor Vitorio Macho.
Convento de las Agustinas Canónigas, del siglo XVII.
La niña de la comba.
Convento de San Pablo.
Portada.
Interior del Convento de San Pablo.Mural en el Casino
Lateral del Casino. Al fondo, el Palacio de la Diputación.
Monasterio de las Clarisas, fundado por los Almirantes de Castilla.
En este monasterio se encuentra un Cristo yacente, que según una leyenda, se encontró en el mar, y le crecen el pelo y las uñas.
La Calle Mayor es la arteria principal de la ciudad, con edificios civiles de gran interés.
Cruzamos el Puente Mayor sobre el río Carrión, porque vamos a ver el Museo del Agua. El puente es de piedra, del siglo XVI y se reconstruyó en el XVIII.
Mi Antonio aprovechando para fotografiar el otro puente, al que llaman Puentecillas.
Desde aquí vemos este géiser en el Parque Isla Dos Aguas.
Nos encontramos ya con la dársena del Canal de Castilla. El museo se encuentra ubicado en un antiguo almacén de mercancías.
Pues vamos a verlo. El Canal de Castilla es una de las obras de ingeniería más importantes, realizada entre mediados del siglo XVIII y primer tercio del XIX. Recorre parte de las provincias de Burgos, Palencia y Valladolid, y fue construido para facilitar el transporte de trigo de Castilla hacia los puertos del norte. Sin embargo, ante la llegada del ferrocarril, quedó obsoleto.
Actualmente se utiliza para regadío y abastecimiento de agua, además de ser una atracción turística. El camino discurre por las huertas, y las mulas tiraban de las barcazas que surcaban el canal. Es Bien de Interés Cultural.
El museo está bastante bien. Se empieza con un video que explica la construcción y uso del canal, y luego se puede hacer un recorrido a través de fotos y dioramas.
Iglesia de Nuestra Señora de la Calle, patrona de Palencia. Es del siglo XVI y pertenece a la Compañía de Jesús. Aquí se guarda la talla de cuarenta centímetros de la Virgen de la Calle.
Escultura en bronce de Jerónimo Arroyo
Iglesia de San Francisco.
Escultura en bronce en la Plaza de San Francisco. La aguadora.
Monumento al Maestro, en la Plaza de la Inmaculada.
Catedral de San Antolín, dedicada al patrón de Palencia, parte de cuyas reliquias conserva. Es la tercera más grande de España, después de las de Sevilla y Toledo. Su estilo es gótico, aunque conserva elementos de la época visigoda y románica.
Comenzó su construcción en el siglo XIV, aunque la cripta data del siglo VII. En la foto, la fachada meridional y se accede a ellas desde la Plaza de la Inmaculada, con dos de las cinco puertas: a la izquierda, la del Obispo, del siglo XV o XVI, muy deteriorada. La de la derecha, llamada de los novios, ya que por aquí entraron para contraer matrimonio Catalina de Lancaster y Enrique III.
La torre, de carácter militar, mide 55m de altura. El exterior de la catedral se ve muy austero.
No
podíamos entender que una construcción tan espectacular no fuese
conocida, como la de otras ciudades, y la persona que estaba en la
entrada nos explicó que se la llama "La bella desconocida", pero que
tras una campaña de divulgación, ahora se la nombra como "La bella
reconocida".
En el ábside se pueden distinguir las cinco capillas de la girola.
Algunas de las gárgolas eran bastante curiosas: algo parecido a un extraterrestre, un esqueleto, animales fantásticos, y un fotógrafo.
Aquí está y tiene su historia. En la reforma que sufrió el monumento a finales del siglo XIX, Jerónimo Arroyo, uno de los mejores arquitectos modernistas, quiso recordar a su amigo José Sanabria, un popular personaje que realizó gran número de fotografías sobre el patrimonio artístico palentino.
Fachada occidental. Se accede a la Puerta de San Antolín, o de los descalzos, por la Plaza de San Antolín. A la izquierda se puede ver el exterior de la Capilla de las Reliquias, del siglo XVIII.
Puerta de los Reyes, en la fachada septentrional, situada en la Plaza de Cervantes. En las hornacinas superiores se puede ver a San Antolín en el centro, flanqueado por dos compañeros mártires.
Capilla de las reliquias.Capilla
Mayor. Retablo de Pedro Guadalupe y pinturas de Juan de Flandes. La
figura de San Antolín es obra de Gregorio Fernández.
En esta catedral se da una circunstancia no muy habitual, que es la de tener dos cruceros. Se hizo primeramente como capilla mayor, la denominada ahora del Sagrario, rodeada de la girola y siete capillas, pero más adelante se pensó que no era lo suficientemente monumental para dicha diócesis, por lo que se hizo otra más grande a partir del crucero. Al trasladar el retablo a este nuevo lugar, resultaba pequeño, por lo que se intercalaron pinturas.
Capilla del Sagrario. Las dos columnas que se ven como pies de la mesa, son románicas. La ornamentación de la cúpula es espectacular.En esta capilla se encuentra la tumba de Doña Urraca, reina de Navarra.
Y en un lateral, protegido por una reja, se puede ver el sepulcro de Doña Inés de Osorio, dama palentina que contribuyó a los costes del crucero, y a la finalización de la catedral.
Cripta de San Antolín. La parte más antigua de la catedral, con restos visigodos, construidos sobre otros romanos.
La catedral es una maravilla y se necesita tiempo para admirar todas las obras de arte que contiene.
Junto a la escalera de bajada a la cripta hay varios tapices y el púlpito del obispo Cabeza de Vaca.
En el crucero que se ve en la alzada del edificio. Entre el coro y el Altar Mayor.
Entramos al museo, donde pudimos admirar la pintura del Greco, "El martirio de San Sebastián".
La firma del Greco.
Calvario y Piedad, de Pedro Berruguete.
Llanto sobre Cristo Muerto, de Felipe Vigarny.
Iglesia de San Lázaro. En su origen fue un hospital de leprosos.
Y aquí algo muy interesante, pero que no nos dio tiempo a ver: El Cristo del Otero. Una escultura de grandes dimensiones, obra del escultor palentino Vitorio Macho. Es una de las estatuas de Jesucristo más altas del mundo y a sus pies hay excavada una ermita donde está enterrado su autor.