Cualquiera que me conozca un poco, sabe que devoro la literatura referente a Juana I de Castilla, y lo que pienso de su "locura", así que tenía una asignatura pendiente con la visita a esta ciudad, tan llena de historia sobre este personaje, tan injustamente denostado. Y claro está, el objetivo de mi visita era el Real Monasterio de Santa Clara. Pero también entramos en las Casas del Tratado, recorrimos las calles de Tordesillas, nos tomamos unas cervezas en la Plaza Mayor y finalmente degustamos un espléndido asado de cordero en uno de los muchos restaurantes de la zona. Vamos allá.


