Son los primeros, pero no serán los últimos. Algo complicados, aunque compensa echárselos a la boca y notar cómo crujen suavemente. Han tenido fallos como es normal, dado lo novata que soy en esta receta, pero que esta semana mismo procuraré subsanar. No pienso parar hasta que me salgan como los que probé en París.. En la foto de abajo se puede observar bien que el famoso pie ha salido.





