9 de marzo de 2022

Minas de Riotinto

 

Camino de Huelva hicimos un alto en Minas de Riotinto. Vimos las minas a cielo abierto, o sea, donde el material se empezaba a extraer desde la superficie y seguía en franjas hacia abajo formando un cono. La de la foto no pudimos verla por estar cerrada entonces, pero es tan bonita, que no he podido resistirme a poner una foto tomada de internet. No sé quién es realmente su dueño, ya que está muy repetida en la red. Se llama Corta Atalaya. La corta es el cono que se va formando conforme se extrae el mineral. Esta es la más grande de Europa, con 345 metros de profundidad y donde trabajaron más de 12.000 obreros.

Minas de Riotinto está situado en la provincia de Huelva y desde la época romana ha sido un importante distrito minero. En el último tercio del siglo XIX adquirió los derechos de explotación la Riotinto Company Limited, experimentando la comarca una gran transformación. Tanto es así, que mucha gente de otras regiones, se instalaron también aquí para trabajar.

A mediados del siglo XX, la propiedad pasó a manos españolas  y a partir de los 70 entró en declive. Actualmente, una empresa chipriota, Atalaya Mining, que opera en España, explota las minas desde su reactivación en 2015, dentro del denominado Proyecto Riotinto, en Cerro Colorado, dedicándose a la extracción de cobre.

Antes de entrar al pueblo hay un mirador, desde donde se puede ver Cerro Colorado y sus corta. Aquí es donde están trabajando actualmente.






Tras ver Cerro Colorado, nos fuimos hacia el museo, para sacar los tickets de las visitas.

Museo Ernes Lluch, antiguo hospital inglés.




El Vagón del Maharajá, la joya del museo, construido en 1892 para que la Reina Victoria realizara un viaje entre Inglaterra y la India. Es el vagón de vía estrecha más lujoso del mundo. Más tarde fue usado por la Regente María Cristina y Alfonso XIII en sus visitas a la comarca. Por último lo utilizaron los directivos ingleses de la Riotinto Company Limited.

Dejamos el museo, donde por supuesto se pueden ver muchas más cosas, entre otras, la recreación de una mina romana. Hemos sacado tickets para el tren y para la mina Peña de Hierro.


 La estación

Cruzamos la pasarela para pasar al otro lado y subir al tren.


Advierto que algunas fotos del tren no están muy bien, pero el traqueteo es lo que tiene. Los vagones han sido restaurados.

El ferrocarril minero realiza un trayecto de 12 kilómetros, para, bajamos a admirar el río, le dan la vuelta a la locomotora, y volvemos a la estación. En todo momento vamos paralelos al río Tinto.

Lo pusieron en la época inglesa y llevaba los minerales hasta Huelva, desde donde partían en barco a Inglaterra.

A partir de aquí nos adentramos en paisajes raros, pero preciosos,con una variedad de colores increíblemente bellos.















El río Tinto toma su nombre del color de sus aguas, teñidas de rojo, muy intenso en algunos tramos. Es el río con más acidez del mundo, y huele a azufre. Arrastra desde su nacimiento bacterias, algas, amebas y hongos, una diversidad única en la Tierra. El hierro, el cobre y los metales pesados, le confieren ese color.



Aquí nos bajamos, con la clarísima advertencia de no tocar las aguas, y de mantenernos alejados de cualquier gota, que podría hacernos inmediatamente un agujero en la ropa. También nos advirtieron del peligro de que algún objeto metálico se nos cayera y se volatilizara. Repito, que olía mucho a azufre.

Nos volvemos a montar y, esta vez, cambiamos de asiento en el vagón para ver el paisaje por el otro lado.

 












Ahora tenemos que ir en el coche hacia Nerva, donde hay una mina muy interesante: Peña de Hierro.

Llegamos ya bien entrada la tarde a esta mina a cielo abierto, llamada así por la cantidad de hierro que posee en sus rocas. Muy cerca de aquí es donde nace el río Tinto. El malacate es una reproducción del Pozo Maestro, de 1904 y comunicaba el exterior con las jaulas subterráneas.

Entrada al Túnel de Santa María, que conecta con el segundo nivel de la corta de esta mina.

Tuvimos que ponernos un casco, pero como no estábamos muy favorecidos, he ahorrado el trago. Jeje

 El túnel tiene 200 metros de largo.



Y aquí tenemos ya el mirador.

Se le llama también la mina arco iris, por lo variado de sus colores. Encontramos un lago, rodeado de una corta donde predomina el óxido de hierro. Tiene 322 metros en su eje mayor y 188 en el menos. Su profundidad es de 85 metros y el pozo de 155. Se extraían piritas en forma  de sulfuro de hierro y cobre.

Científicos de la NASA estudian este ecosistema, muy parecido al de Marte. Se podría pensar que por la acidez de las aguas, tanto en los pozos como en el río, la vida sería imposible, pero sí que existen microorganismo que habitan aquí.

Ha sido una visita muy interesante y, además, hemos ido solos con un guia. Perfecto. A la salida, el sol ya caía bastante y nos ha regalado esta iluminación tan bonita.


Planta de concentración y flotación de piritas.

Y ya nos marchamos hacia el pueblo a cenar y a dormir. Mañana seguiremos.

Bien desayunados, nos dirigimos a la barriada que hicieron los ingleses para sus familiares.


Capilla presbiteriana

 

La entrada a la capilla. Los lugares en la misma estaban bastante jerarquizados, ocupando la primera fila el director de la compañía y su familia.

Los ingleses tenían un club, y mejor dejo el cartel explicativo


El club

Esta fue la primera vivienda que se construyó en este barrio y durante años residió aquí el Director General de la Riotino Company Limited. Sirvió de hospedaje a Alfonso XIII en su visita a esta zona minera.

Desde 2010 es propiedad de la Universidad de Huelva.

La casa 21 se puede visitar, pero la encontramos cerrada. Se recrea en su interior, el mobiliario y la decoración de una casa victoriana.


Es fácil imaginarse el modus vivendi de los directivos de la compañía.



Y hasta aquí llegó nuestro paso por Minas de Riotinto.