28 de octubre de 2026

PEÑAFIEL Y COCA

 

PEÑAFIEL

 Siguiendo con nuestro recorrido por distintos castillos de Castilla León, hoy nos hemos ido a Peñafiel. El castillo se alza sobre un cerro estrecho y largo, que le da apariencia de barco. Es propiedad del Ayuntamiento y alberga el Museo del Vino. Se sacan ambas entradas de forma conjunta, y las visitas tienen que ser guiadas.

Cuando Sancho García lo toma a los árabes, pronunció la famosa frase: "Esta será desde hoy en adelante, la peña más fiel de Castilla". Fernando III el Santo instituyó el señorío de Peñafiel para su hijo Alfonso X el Sabio, quien a su vez lo transfirió a su sobrino el infante don Juan Manuel. Este fue quien se ocupó de la reedificación del castillo y del recinto amurallado en la primera mitad del siglo XIV. Pasó por varias manos hasta llegar a Juan II de Aragón. Tal como lo vemos ahora es del siglo XV. En 1448, gracias a una concesión de quien más tarde sería el rey Enrique IV de Castilla, recibe el señorío de Peñafiel Pedro Girón, de quien se puede ver el escudo en la Torre del Homenaje, ostentando este señorío dicha familia hasta el siglo XIX. En 1957 el Ayuntamiento se hizo con la titularidad del edificio y se restauró entre 1966 y 1973. En 1999 lo cedió a la Diputación de Valladolid durante 50 años, y se inauguró el Museo Provincial del Vino.

Peñafiel, junto a su castillo, fue un punto fundamental en la línea defensiva del Duero, tanto para cristianos como para musulmanes. 

La foto es la típica que todos los visitantes tomamos, desde la Plaza del Coso, que estaba preparada ya para celebrar las corridas de toros. Creía que iba a encontrarme una plaza parecida a la de Chinchón, pero nada de eso. Todos los balcones estaban cerrados y ni un bar donde poder tomar algo. Ya sé que los balcones pueden pertenecer a dueños diferentes a los de las viviendas, pero también sucede así en otras plazas y están llenas de vida. Aquí no encontramos a nadie y nos chocó bastante.

 Muy bonitos los balcones de madera, pero cerrados a cal y canto.


Es una de las plazas de toros más antiguas de España.


 Se puede subir en coche hasta el castillo, ya que hay aparcamiento. La puerta de entrada, entre dos torreones circulares coronados por un matacán.


 Una vez pasada la puerta, subimos la escalera de madera que nos llevó al interior del recinto. La piedra para la construcción es procedente  de Campaspero.


 Y nos encontramos con el Museo del Vino. 






 Está muy bien montado, con autómatas realizando las distintas labores que se llevan a cabo en la elaboración del vino.


 A los pies de la Torre del Homenaje estuvimos esperando al guía.


 En el centro, de la torre, el escudo de los Girón.


 Algo curioso es que a la torre no se accede desde abajo, sino a la mitad de la edificación.


 Desde las almenas pudimos ver Peñafiel a nuestros pies.


 A mí me dio la sensación de estar en la cubierta de una barco, la popa en concreto. Bajo el suelo de madera se encuentra el Museo del Vino y algunas dependencias relacionadas con esa actividad.


 La planta noble de la Torre del Homenaje.


 Junto a una de las armaduras.


 Aquí podemos ver también un gran ventanal.


 Desde el que vemos la "proa" de esta edificación.


 La despensa, que se me antojó muy pequeña.


 Por esta escalera de caracol se subía a lo alto de la torre, pero como puede verse, la irregularidad de los escalones nos disuadió de acceder.


 Salida al exterior de la torre

 Sala de Catas

La Torre del Homenaje tiene 34 metros de altura y tres plantas abovedadas.

 
Ala norte del castillo
 

 Por el adarve dimos la vuelta a todo el castillo. 28 cubos almenados delimitan el recinto interior.

 Y ya nos vamos, con souvenirs incluidos. Salgan, que cierro.

COCA

Es un municipio de la provincia de Segovia y se encuentra en el Camino de Santiago de Madrid, en la Comarca de la Campiña Segoviana. Cuna del emperador romano Teodosio I el Grande, nacido aquí en el año 347.

Tras pasar por manos visigodas y musulmanas, fue integrada definitivamente en la Corona de Castilla durante la Reconquista en el siglo XI. Fue una ciudad amurallada en su mayor parte, aunque ahora solo queda un lienzo de 200 metros.


 Real Facultad de Juan II de Castilla, que otorga al obispo Alonso de Fonseca la construcción de una fortaleza en la villa de Coca. 


 En esta foto estoy acompañando a Teodosio I el Grande, que estaba muy solitario en esta plaza.

  Restos de la muralla donde se encuentra la Puerta de la Villa, la única que queda de las tres que había. Es del siglo XII y XIII.


 La puerta, por la otra parte de la muralla. Junto a ella, dos de los tres verracos vettones que hay en Coca.

Aquí más de cerca. Nuestra intención era recorrer el pueblo y ver el castillo, pero eran las cuatro de la tarde, con un sol de justicia, así que nos quedamos recuperando fuerzas y líquidos en el bar que hay junto a la puerta, y esperamos sin más, a la apertura del castillo.

 Y empezamos a verlo por el exterior. Es un castillo de finales del siglo XV, propiedad actualmente de la Casa de Alba, pero cedido en uso a la Junta de Castilla-León en 1954 por un periodo de cien años menos un día y, desde entonces, es Escuela de Capacitación Forestal. 

  Está situado en la antigua Cauca romana, y es la mayor expresión de la arquitectura militar en ladrillo. Fue edificado por el arzobispo Don Alonso de Fonseca, tercer Señor de Coca, durante el reinado de Enrique IV de Castilla. Es la obra cumbre del estilo mudéjar español.

Si una imagen vale más que mil palabras, en esta foto queda clarísimo. Hacía mucho sol y calor.


 El foso que lo rodea es una cava seca y profunda para impedir los ataques, que serían más fáciles al no estar construido el castillo en un cerro. Aparte del muro que rodea el foso, se puede ver la primera barrera defensiva, con gran cantidad de troneras.


 Entrada al castillo, entre los escudos de la familia Fonseca. Espero que no me caiga nada desde los matacanes. Eran unos voladizos sobre  la puerta, con huecos en el suelo por los que se podía echar distintas sustancias peligrosas a los enemigos, o agua, en el caso de que prendieran fuego a este lugar.


 Por el camino de ronda vamos al interior de la fortaleza.


 Y cómo no, el rastrillo, que estaba movido por poleas.


 Aquí se ve muy bien la distribución de las salas. Nosotros entramos por la Torre del Homenaje.


 Encontramos la capilla con tallas románicas de la Virgen con el Niño.


 Un antiguo confesionario.

Sala de Armas. Decoración de muros y techo, con mosaicos mudéjares en tonos  rojos, blancos y azules, con dibujos geométricos. También hay un muestrario de la azulejería que tenía el castillo.

En la misma sala se ve este bargueño y una jamuga.


 También se puede ver esta chimenea.


Por la escalera de caracol llegamos a la Sala Museo, donde hay un ajímez mudéjar de doble arco y unas pilastras de mármol de Carrara, con el escudo de los Fonseca.
 

 Pasamos a la Torre Pedro Mata, donde encontramos la Sala de los Jarros. 
 

 Por el camino de ronda, vemos las almenas y las troneras.
 

 Torre del Homenaje.
 
 
Torre de los Peces
 

 Recinto principal, separado de la primera línea defensiva.
 

 En la parte sur hay uno de los tres verracos de Coca. Está junto a la muralla.
 

 Entrada oeste, en desuso hoy día.
 

Patio de Armas, reconstruido entre 1956 y 1958
 

 Y por la liza vamos hacia la salida. Nos ha parecido uno de los castillos más bonitos que hemos visitado, y hemos visto bastantes.
 Seguiremos descubriendo nuevos lugares llenos de historia, que al fin y al cabo es lo que nos gusta.