Bienvenidos a El mirlo de papel

Soy Varech y ando por la Red desde hace un tiempo, lo cual me produce a veces quebraderos de cabeza aunque la mayoría de las ocasiones me satisface.

25 de febrero de 2010

Pollo sentado


Esta foto del pollo es de mi amiga Marikampa, que lo hizo, y lo fotografió antes de meterlo al horno. Jajajajaja.......
Lo primero que hay que hacer es pedirle al pollero un pollo ancho de caderas para evitarnos una episotomía. Aquí me falta un emoticón con dientes.
Una vez limpio y con el cuello cortado, le meteremos por sus partes nobles una lata de cerveza, con sólo la mitad del contenido. El otro, pues aprovechamos y nos lo bebemos, sin más.
Una vez ya el pollo bien acomodado, lo untamos con el mejunje que pongo en los ingredientes.
Pero ojo, cuando ya esté sentado, que si no es así, no se va a dejar meter la lata y se va a escurrir por todas partes. Lo digo por experiencia, que estuve a punto de desistir de hacerlo, porque no era capaz de meterle la lata por el culo.
Después se hace en el horno o en "las cocineras"

Ingredientes para el unto:
4 ajos
1/2 cucharadita de tomillo, de romero y de orégano ( o sea, finas hierbas)
1 cucharadita de sal
1 pastilla de avecrem
una pizca de cerveza de la lata.

Preparación:
Como ya he dicho, sentamos al pollo lo embadurnamos y lo ponemos en la cubeta de "la cocinera", mejor con un poco de papel de silicona debajo, para que la lata no la raye.
Programa 2, una hora y cuarenta y cinco minutos.

Si lo hacéis en el horno, pues más o menos el mismo tiempo, hasta que lo veáis doradito.

Cuando esté hecho, lo sacáis con cuidado, y lo que quede de la lata de cerveza que tenía metida por el culete, lo mezcláis con el juguito que haya soltado.

21 de febrero de 2010

La Cagonlaleche Cap VIII




Altair:
Nos contó Luccía que hacía mucho tiempo que no jugaba al bridge ni a la canasta. En la Cagonlaleche, en los últimos tiempos nos afanábamos en el Dominó y el chinchón.
En las travesías hacia Menorca desde Torrevieja, los francos de servicio le dábamos al chamelo sobre una mesa en la toldilla de popa. Ese lugar era el utilizado para muchos saraos nocturnos; ya comenté que a Luccía le encantaban estas fiestas llenas de música, cava y vestidos con empaque.

Cuando el tiempo no estaba tan bonancible, la blanca doble y el seis pito, los movíamos en la mesa del salón, cubierta para la ocasión de una lamina de mármol...así sonaba como si de un velador de casino pueblerino fuera.

La cámara central de la Cagonlaleche era el espacio mayor de la goleta, exceptuando, claro está, la cubierta. Este salón tenía forma ovalada, la banda de babor eran unos anaqueles repletos de libros conteniendo las mejores aventuras humanas y divinas, los mejores pensamientos, los grandes y pequeños hechos marinos, las profundas filosofías, las más bellas láminas artísticas, los más intrincados sentimientos...Muy completa la biblioteca de la Goleta... Quizá, al decir de Luccía, la parte más querida de nuestra Capitana : sus lecturas. Cualquier aparejo, toda aventura, cualquier rito, cualquier sentimiento, cualquier imagen bella, toda palabra bonita, muchísima poesía...estaba incluida en esos libros. La música y la imagen redondeaban el placer de los sentidos en aquel cómodo lugar.
Tenía Luccía una enorme colección de Cd y discos con lo más selecto y escogido. La Capitana era una adicta a la buena música. En la goleta había un completísimo juego de altavoces disimulados por todos los mamparos. En los últimos tiempos Luccía descubrió otro placer : la imagen grabada. Nos acompañaban una colección de cientos de DVD.
La luz entraba a la cámara ,tamizada por cortinillas de seda, a través de portillos clásicos de bronce, pero ello no impedía que se iluminaran los sofás corridos de la estancia y cubiertos por acogedores colchonetas mullidas y forradas de una tapicería muy de colores claros haciendo resaltar la teca maciza de los mamparos y boisseries.
Un aspecto a destacar era la cocina situada a estribor. Completa práctica y dotada de todos los cacharros necesarios para sus importantes fines. Muy buenos platos se fraguaron en aquellos sacrosantos lugares. En este ambiente distinguido, cálido y entrañable, pasaban muchas de nuestras horas cuando estábamos salientes de guardia.
En la crujía hacia proa, había un pasillo que distribuía los camarotes a babor y estribor. Íñigo, Raperr y yo teníamos adjudicado unos camarote individuales, austeros pero cómodos, con todo lo imprescindible para las navegadas y para llevar nuestros equipajes convenientemente estibados. Dos cuartos de baño en ambas bandas, nos daban servicio a nosotros y a la tripulación que ocupaba cuatro camarotes más a proa. En esto no habían distinciones : Silvano, N´guebo y su primo disponian de los mismos camarotes que nosotros. Sólo había una pequeña excepción con Gina la muy bella secretaria de Luccía: La Capitana quiso obsequiar a Ginetta con el camarote más chic después del suyo: era muy bonito el camarote de la más simpática y guapa de las secretarias..(que por cierto, se mareaba la pobrecilla...)
Por fín allá, junto al mamparo de proa y adyacente al pozo de cadenas, había un pañol de grandes dimensiones para almacén, taller, y muchas más cosas útiles en tan aprovechada nave. La Capitana Luccía nos exigía hacer guardias para descargar el trabajo de la tripulación. Y eso sí, todos teníamos los mismos derechos y obligaciones y compartíamos las tareas.

La Capitana sabía mandar, pero su autoridad no se notaba excesívamente. Bien es verdad que cualquiera de nosotros conocía su posición y se acomodaba, en cada momento a su rol.



Cagoleta:
Querido Altair: has descrito muy bien la goleta, aunque has omitido todo lo referente a mi camarote, que realmente es la verdadera joya de la Cagonlaleche.
Seguramente , por ser algo extenso lo dejaste para otra ocasión, pero permíteme que sea yo, que tan orgullosa de él me sentía, la encargada de describírselo a nuestros amigos: la cama estaba situada en el mamparo de proa, frente a las lumbreras rectangulares del espejo de popa , y se accedía a ella mediante tres escalones de madera de teca que la rodeaban, y que mis sirvientes se encargaban todos los días de pulir. Medía más de dos metros de ancha, colchón de agua como no podía ser de otra manera, y un gran espejo en el cabecero que reflejaba la luz de los portillos y que tantas veces fue cómplice de jugosas maniobras eróticas. En alguna ocasión, reposada en brazos amados, vi llegar en ella el amanecer tras una noche arrullada por placeres infinitos. Cuidé personalmente cada detalle de la estancia: en el techo mandé pintar una réplica de "El Nacimiento de Venus", de Boticcelli, pues muchas veces me compararon con esta diosa emergiendo de las aguas sobre una concha (en mi caso, sobre la Cagonlaleche). Un plafón de murano era el perfecto trampantojo donde se escondía la luz que por la noche iluminaba la estancia. El escotillón era corredero, de forma que en tiempo cálido pudiese admirar el firmamento y describir, en compañia, la situación de cada estrella, una a una reflejadas en mi cuerpo.
A estribor un escritorio dotado de las últimas novedades informáticas: un ordenador con conexión a internet a través de un teléfono satelital y una pantalla que me permitía ver desde la cama la actividad en la timonera. Una biblioteca dotada de libros con las más bellas historias y poesías que la mente humana pudier imaginar. Tampoco faltaba, encastrada en el mamparo y camuflada por un cuadro modernista, una televisión en la que a veces veíamos películas algo subidas de tono. Seguía un sofá de mullidos cojines que dibujaba la línea de popa y que sirvió para íntimas reuniones y lecturas sosegadas ,y una pequeña mesa para comidas frugales.

A babor se encontraban el baño y el vestidor: éste último repleto de ropa preparada para cualquier ocasión, pues lo mismo necesitaba trajes de baño y ropa deportiva, que vestidos de noche, sombreros, elegantes zapatos, etc., que usaba y disfrutaba en las escalas. En el suelo, una alfombra persa realzaba el ambiente.

El baño estaba dotado de una bañera circular, con jacuzzi, hecha de mármol de Carrara y rematada con una cenefa griega de lapislázuli, decoración que repetían los demás elementos de la pieza. Las plantas, los espejos, los apliques luminosos y el suelo, que simulaba un mar en calma, le daban a todo el conjunto un encanto especial. En las repisas se acomodaban objetos comprados a lo largo de los viajes, fotografías, porcelanas de Sèvres, figuras de plata....todo ello colocado perfectamente en soportes especiales para resistir las escoras y los embates de la mar. Mi camarote estaba dotado de toallas que eran verdaderas caricias para la piel, sábanas de raso de distintos colores (turquesa, burdeos, champán), con las iniciales de mi goleta delicádamente bordadas por manos expertas, colchas de sedas de Damasco, manteles de lino, lienzos de Holanda...en fin, que hasta el mínimo detalle tenía el "sello Luccía".

Procuré que cada rincón respirara lujo y comodidad, aunque a veces era difícil de conseguir. Recuerdo que les traje a ellos (Rapperr, Jacar, Iñigo Altair, N'Guebo y también a su primo), unos calzoncillos de encaje de Brujas, y en una de esa noches locas que en ocasiones tenían lugar, los lucieron. Estaban magníficos, muy favorecidos en contraste con las pieles morenas, aunque se quejaban de que les erosionaban algo sus partes, pero con tal de darme gusto lo sufrieron en silencio. Daba gusto verles de pie, con los vasos en la mano deambulando por la cubierta en animadas conversaciones, aunque de vez en cuando se llevaran la mano a las ingles para aflojar algo la puntilla, que como estaba sin mojar, tenía el apresto propio. Era impagable la imagen de los seis, bajo una noche estrellada, con esa única prenda sobre sus cuerpos, en la que el blanco lo parecía todavía más bajo los rayos de la luna.
Incluso tuve el detalle de proveerles de albornoces, cada uno con su avatar enmarcado por el nombre de la Cagonlaleche en el bolsillo superior. Ellos tuvieron el privilegio de gozar de los lujos de la goleta, y yo del enorme goce de su compañía.



Gina:

Holaaaaaaa........ Sono Gina, la segretaria de Luccía.

Io sono muuuuuu enfadata perque il signorito Ignigo, il capitano Altair e la Signora, han espligado la goleta e dicen ná de mi camareote, cuando es una de cosa mas bonito que tene Cagonlaleche.

Era estribor e taba el segündo después del salón.

Haber si los plico bene:

Alentrar: a la diestra, la mía camma, sobre cojonera de caoba con 6 cojones decorados, e tenía colcha prezosa de Ágata Ruiz del Prado, blue con cuore rossa norme in centro.

Frenti porta, a rincone, piccolo baño, perque Luccía no era segura de que compartiera io con tripolución; decía que después 5 copas ron, ni fiaba de Altair que era ya diccere.

Tenía un wc ( perque io sono finna ma normale, e defecco tuti le matini), uno lavabo e duscha en porchelana blue con tiramargaritas bianchi.

Per le momento vo bene.

Contyuno

Entre baño e camma scriptorio en le mamparo, ojo de vaca per lus camareote.

Habere io il mio ordenatore e le posé en cima un bello ricordo que un marineri spagnolo regalomi, molto lindo: uno toro negro, gordo, en manera de embestidura.

Entre porta e camma, stontería de libros míos e tambe allá, mesa e sillono molto comodín per la mía intimitá, ma non como Luccía, perque io si retirábame per reposare, era per eso mesmo, e non como ella.

Il techo era pintato blue con nuboli bianchi, mesmo que suolo, e asín aparecia que volaba e non navegaba.

Ho scrito cosa que nostá clara e vo spligarme: la prima ves que embarcami en Cagonlaleche, era tuta dando voltas la mía testa, ogos saltone, colore mal a la cara, comida per boca al mare tirada.......como veritable merdere era io completa. Tonces, il camereote pintato fue un trucco bono per no marearmi. Li mampari lo descoré con cuadriti colguati qui habere pintato io de pequeña, e como son meos, los porto sempre en tuti casas mís. ¿os a gustato mi camareote?



Cagoleta:

Mi fiel N'Guebo, siempre me protegiste y me cuidaste. Cuando yo tenía problemas, tu mirada cómplice era para mí como aquellas aguas tranquilas donde pasamos unos meses solos, sin amigos, sin otro aliciente que el discurrir de los días, en los que el ansia y el miedo se alternaban en mi ánimo, sucumbiendo en ocasiones a una triste melancolía.

Tú entendiste mis razones y me ayudaste en la decisión más difícil que hube de tomar en la vida, sin preguntar nada, sólo poniéndote de mi lado y trayendo la paz a mi espíritu cuando más lo necesitaba.

Disfrutaba haciéndome niña para recibir tus atenciones que no se hacían esperar. Por mí habrías dado la vida, y mi bienestar se convirtió en tu deber diario.

Por tantas cosa.............N'Guebo..................que hemos pasado juntos. Por los secretos compartidos, por esos ojos que derraman amor a cántaros, fuiste muy importante en mi vida.





Continuará............

Croquetas en el microondas

Cuando hace años salieron los microondas, yo fui a un curso y me enseñaron a hacer la masa de croquetas, que todavía sigo haciendo así, porque mancho mucho menos y me da menos trabajo también.

La base es siempre la misma, y al final le añadiremos el ingrediente o los ingredientes que queramos. En cuanto a la medida, se puede doblar las veces que se quiera.

Se necesita:
40 grs. de margarina
2 cucharadas de harina (hablamos de cucharas normales, no de las gigantes)
1 vaso de leche
Nuez moscada, pimienta y si se quiere, una pastilla de caldo. Si no, sal.

Preparación:
Se pone la margarina o mantequilla en un bol y se mete unos segundos al micro. Cuando se derrite la sacamos y metemos el vaso de leche con la pastillita dentro, aproximadamente un minuto.
Mientras, echamos la harina en el bol y mezclamos con la margarina.
Sacamos la leche y vertemos al principio poquito a poco en el bol, removiendo con un tenedor, para incorporarla bien y que no nos salgan grumos. Cuando ya la tenemos toda, añadimos la nuez moscada y la pimienta y la metemos al microondas un minuto y medio.
Sacamos y soltamos con un tenedor de las orillas, que estará ya cuajando. Lo movemos bien con el tenedor, pero no pasa nada si en esta fase quedan grumos.
Otra vez al micro minuto y medio, y al salir, ya le damos fuerte porque estará ya espeso.
Tenemos preparado lo que queremos ponerle (jamón, atún, carne, etc.) y se lo añadimos removiendo. Metemos otro minuto y medio, mezclamos bien y lo dejamos enfriar.
He tardado mucho más en escribirlo de lo que se tarda en hacerlo.
El que estén más o menos blanditas, será por lo colmadas que hayamos puesto las cucharadas de harina. Ahí, cada uno ya a su gusto.

20 de febrero de 2010

Muuuuuuchos años atrás



Un comentario en una entrada del blog, me llevó de pronto a un lugar muy lejano en el tiempo, pero tan presente, que no me resultó difícil poner en marcha la moviola y echar atrás años y años.
En "Museos curiosos" tengo una foto en la que estoy sentada en un autobús, especial para mí, ya que era el que hacía la ruta en el barrio de Benalúa de Alicante, donde yo estudié interna en el colegio de las Teresianas. (Son religiosas seglares)
Pues bien, unos chavales que están recopilando la historia del barrio, con muy buen hacer y fortuna, me dijeron que les interesaba la foto, y me preguntaron si me acordaba de ciertas cosas relacionadas con el colegio.
Me hicieron feliz, porque ese sitio significa para mí unos años muy bonitos que nunca he olvidado, y sigo soñando con él ahora igual que antes.
Gracias a estos chavales (http://www.barriobenalua.es), he sabido que el Centro se ubicó en una antigua clínica (Carbonell), después de la guerra, y que anexionaron al colegio la finca de al lado, que efectivamente se veía que no guardaba relación con el otro edificio.
Junto al nuestro, había un chalé que era nuestra pesadilla, pues corría el rumor de que lo habitaban fantasmas, perteneciente a los Prytz. Cuando anochecía, ya no pasábamos por la valla que lo separaba del nuestro, por lo que pudiera pasar, pero es que era tétrico, deshabitado y con murciélagos por los torreones. Para unas niñas, muchas papeletas para salir corriendo.
Bueno, pues muy amablemente me han mandado la historia de ese chalé y me he enterado de muchas cosas que no sabía. Gracias, chicos.
Y mi mente se ha puesto a trabajar: una escalinata grande que daba acceso a la "parte noble" del colegio, el comedor, los patios, las clases, la capilla, los jardines, las habitaciones, la secretaría, la tienda de material con la señorita Bastarreche al frente, el coro con la señorita Muñoz, encantadora.........................mi tutora de tercero la señorita Valls, a la que adoraba y de la que llegué a creer incluso que me había enamorado..................pero es que la quería tanto que confundía los sentimientos. Ahora lo pienso y me entra la risa al recordar la escena y la cara que me puso la pobre mientras me aclaraba el caos que yo tenía en mi cabeza a los trece años.
Llevaba un baby blanco, con tablas, que me hacía cuatro veces más gorda, y encima, crecedero, y atado al cinturón y enrollado, el velo blanco que nos poníamos al entrar en la capilla, que nos llegaba hasta la cintura.
Me acuerdo de mis compañeras de clase y haciendo un gran esfuerzo he podido llegar hasta la D en la lista de 3ºA: Albero, Algiler, Alvarez, Arenas, Arenillas, Baeza, Barceló, Briasco, Canales, Carbonell, Carmona, Díez, Dors.............................................y les he puesto cara. Luego ya por la V, Valdés, Vidal..............por cierto, Asun Valdés, fue no hace mucho jefa de prensa de la Casa Real.
Todas externas menos Vidal y yo (Canales). Sólo éramos veintitantas internas y parecíamos una gran familia, hasta el punto de que podíamos ir a casa un fin de semana cada mes, pero preferíamos quedarnos allí.
A las siete nos levantábamos, aseo, misa, desayuno, a esperar la hora de clase, recreo, otra vez clase, estudio hasta la hora de comer, comida, recreo, clase, merienda, clase otra vez, rosario, y estudio hasta la hora de cenar, cena, rato en la capilla para meditar y a la cama.
Los domingos nos llevaban a pasear o al cine de los Jesuhitas, que nos gustaba más porque al menos veíamos chicos.
Fueron cuatro años preciosos que siempre estarán dentro de los mejores de mi vida, rodeada de una gente estupenda, tanto compañeras como profesoras.
La foto corresponde a una de las salidas, que nos llevaron al puerto, y estamos Pilar Cayuelas, Mercedes Castaño, Atala Crespo, Carmen Ercoreca, Julia, Mª Salud y yo, la primera por la derecha.
Pongo los nombres, por si en una de esas casualidades de la vida, llegara este blog a alguna de ellas.

18 de febrero de 2010

Pastel de gloria

Como tengo todavía una niña embarazada y no quiero que le salgan a mi futura nieta antojos, pues le hago lo que me pida, para qué vamos a negarlo.
Y hoy le ha apetecido un pastel de gloria, que son éso: pura gloria.

Ingredientes:

Para el merengue italiano:
300 grs. de azúcar
5 claras
100 ml de agua

Para el dulce de yema:
5 yemas
5 cucharadas de azúcar

Para montarlos:obleas y papel de seda.

Instrucciones:

Merengue italiano:
Con el azúcar y el agua, vamos preparando un almíbar que tiene que resultar de bola blanda.
Se puede hacer el truquillo de la espumadera y soplar en los agujeritos. Cuando se nos forme como globitos, ya está.

Mientras, montamos las claras a punto de nieve y cuando ya las tengamos, con cuidado y lentamente, vamos echando el almíbar en forma de hilillo sin dejar de batir, hasta integrarlo todo, pero seguimos batiendo en velocidad más baja, hasta que se quede a temperatura ambiente. Así, digamos que es un merengue "cocido".

Yemas:
Ponemos en un cazo las yemas y el azúcar, al baño María, hasta que cuezan y espesen.

Montaje:
Se cortan cuadrados de obleas y se ponen sobre cuadrados iguales de papel de seda, porque si no es así, no podremos cogerlos luego. Se les pone una cucharada de yema (Salen 6 pasteles, así que
repartimos), y encima se le va agregando el merengue. Lo ponemos en una bandeja de horno y lo
doramos un poco con el grill. Para cambiarlos de la placa al plato, siempre los cogeremos del papel.
Ya no quedan.

Enrolladitos de Atina

Esta tarde he hecho para merendar unos bollitos que están muy ricos y que para variar, no tienen mucho trabajo.

Ingredientes:

25 grs. de levadura prensada, o dos sobres de deshidratada
125 grs. de mantequilla
200 cc de leche
150 grs. de azúcar
2 huevos
550 grs. de harina

Preparación:
De la harina separamos dos cucharadas y con algo de la medida de la leche (unos 75 cc) y la levadura, hacemos el pie de la masa. Lo dejamos para que vaya subiendo.
En el resto de la leche, se mezcla la mantequilla derretida.
En un bol ponemos la harina, el azúcar, los huevos y la leche con la mantequilla. Mezclamos bien.
Cuando veamos que el pie de masa empieza a subir, lo añadimos a lo anterior y amasamos bien. La masa es bastante pegajosa, y si tenéis thermomix, yo os aconsejo que la hagáis ahí, ya que no hay que tocarla para nada.
Si es necesario, untaros las manos con un poco de aceite.
Dejar levar.
Romper la masa y formar treinta bolitas, cada una de las cuales será un bollo.
Estirar la masa de la bolita, y hacer como un cordón, del cual cogeremos las dos puntas a la vez, giraremos las manos en dirección contraria a nuestro cuerpo, y cuando se unan en el centro, cruzamos las puntas y bajamos hacia nosotros los dos extremos, por encima del centro del cordón que habíamos hecho. Es mucho más fácil hacerlo que explicarlo.
Se van colocando bien se parados porque aumentan, en bandejas de horno y se deja que doblen el volumen.
Mientras, ponemos el horno a 250ºC.
Metemos los enrolladitos durante cinco minutos nada más. Los sacamos.
En un bol derretimos mantequilla y pincelamos el bollito, rebozándolo finalmente en azúcar.
Como ya he dicho, salen treinta.

16 de febrero de 2010

Origen del Entierro de la Sardina


Como mañana es miércoles de ceniza, voy a explicar para aquellos que no lo sepan, el origen del Entierro de la Sardina.
Según me contaron cuando estudié Historia de Madrid, en tiempos de Carlos III la gente bien comía sardinas, y el rey mandó traer del norte de España un cargamento del preciado pescado, pero tardaron tres días en llegar debido al mal estado de las carreteras.
Las depositaron en Casa Paco, taberna que sigue funcionado en la Plaza de Puerta Cerrada, y al abrir las cajas, el hedor resultaba insoportable, por lo que para no desperdiciar la mercancía, pensaron en darle al pueblo semejante regalito, pero los madrileños, muy sagaces, formaron la comitiva hasta la Casa de Campo, y en lugar de comérselas, las enterraron y lo celebraron con vino y juergas.
Tan bien lo pasaron, que cada año repitieron de forma simbólica este evento.
Durante bastante tiempo esta fiesta dejó de celebrarse, pero hace más o menos cincuenta, un grupo de amigo, con un estandarte y una pequeña caja de zapatos formando un cortejo fúnebre, se dirigían a la Fuente de los Pajaritos en la Casa de Campo, dispuestos a celebrar un entierro con todos los honores, pero fueron interceptados por el cura de San Antonio que les recriminó semejante acto por creerlo irreverente. Llamó a los guardias y cuando abrieron la caja encontraron una sardina vestida con encajes y pendientes. Al percatarse los guardias de que no eran maleantes, al contrario, pues en el grupo había médicos, abogados, escritores, etc, hicieron causa común con ellos y les acompañaron.
Así se fundó "La alegre cofradía del entierro de la sardina", que desde entonces pasea en cortejo fúnebre este pescado, alternando en el recorrido cantos fúnebres con los últimos éxitos de Eurovisión. Les acompaña la Cofradía del Boquerón, que son las viudas de este pescado.
Visten traje negro con capa, chistera y camisa blanca, habiéndose convertido en la gran atracción de estos días en Madrid.
Salen de la Iglesia de San Antonio de la Florida y terminan en la Fuente de los Pajaritos, en la Casa de Campo.

14 de febrero de 2010

San Valentín


Como hoy es San Valentín, os dejo unos versos muy bonitos:


No es amor el sentimiento que no arrasa
¿Brinda acaso un tizón el calor de una hoguera?
Noche y día, y durante el resto de su vida
el amante se consume de dolor y de placer.


Durante el día te alabé y no lo sabía,
por la noche dormí Contigo y no lo sabía,
sospechaba que "yo" era yo mismo,
pero por completo soy Tú y no lo sabía.

10 de febrero de 2010

Me estoy convirtiendo en blogadicta


Sí, porque de un tiempo a esta parte ando siempre buscando cositas para meterle al blog, y estoy metiéndome en berenjenales que no me hubiera imaginado nunca estar metida.
Cada vez que abro la plantilla de html, (guardándola primero), me parece estar entrando en un mundo lleno de misterios y de peligros.
Unas cosas me salen bien, otras tardan más en verse los resultados, y en otras, directamente ni me meto, pero está claro que me entusiasma el tema, incluso diría yo que me estoy viciando con ésto.
He visitado tutoriales como El escaparate de rosa o El balcón de jaime, que me han ayudado muchísimo, y para los que sólo tengo palabras de agradecimiento, por todo lo que estoy aprendiendo de ellos.
Ahora estoy pensando en abrir otro blog para hacer todas las pruebas que no me atrevo a hacer en éste, e ir avanzando en el aprendizaje bloguero.

8 de febrero de 2010

¿Las peluqueras oyen bien?

Yo tengo mis dudas. Me explico:

Ya soy mayorcita y son muchas las peluquerías que he recorrido a lo largo de mi vida. Sin embargo, sigo teniendo siempre el mismo problema.

Cuando me decido a ir, que es muy de tarde en tarde porque cojo un berrinche cada vez que voy, llevo muy preparado desde casa lo que tengo que decirle, del color, del corte y del peinado, para que no se me quede ningún cabo suelto del que tenga que arrepentirme después.

A mí me gustaban las peluquerías de antes, en la que te encontrabas siempre a la misma peluquera y ya conocía tus gustos. No había que decirle casi nada. Pero como ahora cada seis meses las cambian, nunca sabes con quién vas a encontrarte y, cada vez, es como si fuera la primera con la consiguiente zozobra por el resultado de tu cabeza que, además, casi siempre coincide con la necesidad de estar más guapa porque tienes algún compromiso. Bueno, pues es cuando más fea te encuentras, que luego en las fotos te acuerdas mucho de la peluquera.

Entro en el salón y a la pregunta "¿Qué se va a hacer la señora?", contesto con una cara de resignación, como si me llevaran al patíbulo: "Teñir, mechas, cortar y peinar". Y aquí empieza mi calvario. Me traen el catálogo de tintes, que nunca quedan como en esas mechitas que nos enseñan. ¡Qué va! Quedan mucho más oscuros. Elijo a sabiendas de que tendré problemas al final, y dejo que la señorita peluquera me haga en la cabeza algo así como un despiece de pelos recién metidos los dedos en un enchufe, que poco a poco van tomando un color feísimo, pero me aguanto mientras me miro al espejo, qué remedio me queda, y me digo a mí misma si esa que se ve ahí soy yo o es un zombi. ¡Qué poco favorecen los tintes! Tantas cosas que se inventan para la belleza de las mujeres y, sin embargo, nos tienen en las peluquerías con un aspecto absolutamente infame. Y digo yo, ¿por qué razón no pondrán una iluminación con "flus", para que nos veamos menos la cara de disgusto y las ojeras? En el fondo todas pensamos: "A ver si ésto no va a tener remedio y me voy a quedar así".
Previamente al tinte, me han dado por las raíces que están cerca del rostro, vaselina o algo similar para que no se me manche la piel. Otro encanto añadido.
Y vienen las mechas "¿Doradas o blanquitas, señora?" "Pues me gustaban blanquitas, pero con el pelo tan oscuro que me ha quedado, pareceré una cebra, así que déjemelas doradas. Y por favor, quiero sólo unas poquitas por encima y ya está".
Y empezamos con el papel albal, y me va haciendo paquetitos con el pelo, que parezco la caja del fiambre con tanto envoltorio, aunque siempre es preferible al gorro que nos ponían antes, como si fueran a hacernos un electroencefalograma, que nos sacaban las mechas con un ganchillo y terminábamos con la cabeza medio horadada. Ahora que caigo, si yo sólo quería unas pocas, ¿por qué razón me llenan la cabeza?
Por fin paso a lavarme, me desenrollan el aluminio y ya tengo preparada la respuesta del champú y del baño suavizante, porque seguro que me lo preguntan.
Me voy con la toalla al sillón frente al espejo y, descubro que las mechas ni se notan, pero estoy tan cansada, que ya ni protesto. Y además, tengo alrededor de la cara un cerco cenizo, que acrecienta mi parecido con Drácula. Me lo intentan quitar, pero se me ha agarrado bien el tinte a la piel, lo cual quiere decir que la vaselina, la puede mandar a tomar por saco la próxima vez.
Y llegamos al plato fuerte: "¿Señora, cómo quiere el corte?"
"Me corta un dedo de las capas, y me respeta el largo, y el flequillo me lo corta nada más que un poquito, que me gusta más bien largo".
Y empieza a cortar, como si no me hubiera oído, a lo que le digo: "¿No está cortando mucho?" "Qué va, es que tiene las puntas castigadas y necesito sanearlo" "Ya, pero yo no quiero que lo sanee, sino que me corte lo que le he dicho"
Y sigue cortando como si no te hubiera oído, y ves cómo te caen al suelo los mechones de tres dedos, por lo menos, que mira que cortan bien las tijeras de las peluquerías.
Con resignación, porque te haces el ánimo de que es imposible que te hagan caso, te miras al espejo y ves que te ha cortado, como mínimo, el doble de lo que querías, pero no dices nada porque ¿para qué? Es inútil.
Entonces vuelve con las tijeras y empieza a igualar, que igualando igualando, te dejan sin pelo en un plis plas. "Oiga, que se está usted pasando" "Pero qué exagerada es la señora..."
Total, que con el corte, se te han roto los esquemas.
"Vamos a peinarla. ¿Dónde lleva la raya la señora?" "Pues ni en medio ni al lado".
Pido que me lo peinen liso, pero me dice que es una pena, que con el corte tan bonito que me ha hecho, no se me va a ver si me lo peina liso y,  rendida, le digo que haga lo que quiera, pero que me lo deje natural y que no me dé arriba mucho volumen.
Empezamos con el secador y el cepillo. Como por detrás no me veo, pues no sufro.
Pero de frente todo cambia y me encuentro rarísima, con un tupé arriba, justo el que no quería tener y, ella, con voluntad, intenta chafármelo, pero ya no hay remedio porque lo que en la peluquería se levanta, ya no hay quien lo agache.
Me corta el fleco "¿Para dónde lo lleva, señora?" "Pues más a la derecha, pero quiero alguna mechita por la izquierda y por el centro".
Y aprovechándose de que tengo los ojos cerrados, corta sin piedad y me quedo con un flequillo a media frente, que no tiene nada que ver con lo que he pedido. Me recuerda al de mi foto de comunión, que me lo debieron cortar con una regla.
Pago religiosamente la factura y vuelvo a casa por sitios poco transitados para no encontrarme con ningún conocido. Cual fugitiva, ando rápida por las zonas en penumbra, para evitar que puedan verme.
Cuando llego a casa, entro hasta el baño como si me persiguieran, cojo la ducha y me mojo el pelo. ¡Qué descanso! Cojo el secador y me lo apaño como tengo costumbre. Cuando salgo, mi marido me dice "¡Pues te han dejado muy bien!". Los hombres siempre igual de sagaces.
Menos mal que voy de tarde en tarde.

Aumentar o disminuir una imagen gif animada

Casi siempre nos encontramos, con que al aumentarla o disminuirla, pierden el movimiento.
Bueno, pues he descubierto una forma muy sencilla de que ésto no pase:
Nos descargamos el Corel Draw, y elegimos Photo-Paint.
Le damos al archivo y abrimos la imagen. Posiblemente nos saldrá una ventana con los movimientos, y le damos a "aceptar".
Entonces veremos en la parte superior izquierda el gif que queremos modificar, y pinchamos en la barra de arriba "imagen". Cuando se nos despliegue, pincharemos en "nuevo muestreo", y allí elegimos el tamaño y le damos a "aceptar".
Tan fácil como eso.

4 de febrero de 2010

Centrar una imagen en la barra lateral




Para centrar imágenes puestas con el gadget "imagen", buscaremos en la plantilla, el siguiente código:
]]><b:skin>
Y justamente encima, pondremos:

.Image {
text-align:center;
}

Y ya está. Nos saldrán siempre centradas las imágenes que pongamos mediante este gadget.





Si la imagen tiene ya un código y nos la traemos de un alojador de imágenes, para que se nos centre en la barra, pegaremos al comienzo del código de la imagen lo siguiente:

<div align=center>







Y al final, ésto:

</div>

Yo optaría por la segunda opción, en la que no hay que tocar la plantilla

2 de febrero de 2010

Bienvenido a casa


Ya estás con nosotros y has superado con creces todas las espectativas que había en torno a tí.

Has nacido mediante una cesárea, y aunque mamá tarde algo más en recuperarse, tú has llegado precioso, con una carita redonda y mofletuda y unas manos grandotas, muerto de hambre buscando sin cesar el pecho de tu mami. Eres un bebé rollizo, con más de cuatro kilos de peso, sano y guapísimo, y todos nos sentimos felices.

Ahora, a crecer y a mirarte en el espejo de tu familia para ser una persona de bien.

Te prometo darte todos los caprichos que me pidas, pero tiene que ser un secreto entre los dos, para que tus papás no se enteren.

¡Bienvenido a casa!

Llegarás mañana


Y por eso hoy me es difícil conciliar el sueño. Doy mil vueltas en la cama con el estómago lleno de mariposas y la cabeza de un sitio para otro pensando sobre todo en ti.

Todas las incógnitas que ahora me invaden, mañana serán ya pasado, porque el presente serás tú, y cómo yo te he imaginado ya no contará para nada al verte y tenerte en mis brazos. Traerás ese olor inigualable de los recién nacidos y nos haremos más pequeños que tú ante el milagro de la vida.

Ya no será mañana, sino hoy, dentro de unas horas, cuando vayamos a conocerte y seguro que se nos escapará más de una lágrima ante la emoción de ver tu carita.

Da lo mismo a quién te parezcas, o como sea el color de tus ojos y tu pelo. Si llevamos nueve meses queriéndote ya, esas cosas no van a importarnos demasiado, pero si que deseamos que llegues a este mundo sano y fuerte.

Todo está dispuesto para tu nacimiento, y tu cuna todavía vacía, te espera.

Hasta luego, Daniel.

1 de febrero de 2010

Entradas relacionadas (quizás también le interese....)


Os dejo la entrada que para este truco tiene El escaparate de Rosa.

En LinkWithin podemos añadir un gadget de Entradas relacionadas con miniatura de imagen.

[1] Accedemos a la página de LinkWithin y a la derecha vemos el formulario para obtener el gadget. Tenemos que introducir nuestro email, la url del blog donde vamos a colocar el gadget y la plataforma, que en nuestro caso será Blogger:
[2] Si nuestro blog tiene fondo oscuro en las entradas, marcamos la opción que dice "My blog has light text on a dark background" para que el gadget adapte el color de su texto al del fondo.

Pinchamos en "Get Widget".

[3] Pasamos entonces a otra página donde se nos dan las instrucciones para integrar el gadget, que se hace de la misma manera que cualquier otro que se integra directamente al blog.

Pinchamos en "Install Widget".

[4] Una vez instalado el Gadget este se verá en la sidebar pero solo en la parte de diseño, dentro de ese gadget está el código que le hace funcionar, así que para eliminar las entradas relacionadas cuando ya no nos interese usarlas, lo unico que tenemos que hacer es eliminar ese gadget.Las entradas relacionadas se mostrarán de forma automática al final de cada entrada, justo sobre el post-footer (pie del post) .

Yo lo he puesto y todavía no me salen muy relacionadas que digamos, pero tengo entendido que tarda bastante en conseguirlo.

Otra cosa, es que tal como está el gadget, éste sale en todas las entradas, pero también en la página principal, por lo que si tenemos instalado "Leer más", resulta muy recargado.

Para ello hay otra solución, que es hacerle un "arreglillo" en la plantilla de htlm: lo primero que hemos de hacer es guardar la plantilla que tenemos.

En este enlace viene muy bien detallado, cómo se hace. Yo lo he puesto y ha quedado perfecto.


Es el primer caso: "Widget o elemento sólo visible en las páginas de etiquetas".

Como siempre que hay que tocar la plantilla, con muchísimo cuidado.

Poner un reloj

Es también muy sencillo: hay muchas páginas que ofrecen los códigos de relojes para blogs, totalmente gratis, como es el caso de las que pongo aquí:
www.relojeswev.com
www.relojesflash.com
www.clocklink.com

Personalmente, la última me parece la más bonita y la más completa. Cuando se nos abre, tenemos que pinchar en "gallery", y nos saldrán de muchos estilos, según escojamos: analógicos, digitales, de flores, de animales, transparentes, etc.
Todos tienen un código que hay que copiar, y pegar en el sitio que nos guste. Naturalmente, irá a una casilla de HTML-javascript, en "diseño".

Traductor


Poner un traductor es muy sencillo: copiad el código y lo trasladáis a la barra lateral en una casilla de HTML-javascript.
Casi al final, donde pone "tu web aquí", ponemos la URL de la nuestra.

<img src="http://img176.imageshack.us/img176/6091/84056383at1.png" /><form id="translateForm" action="http://www.worldlingo.com/S1790.5/translation" target="_blank"><input value="ES" name="wl_srclang" type="hidden"><select style="font-size: 90%; width: 170px;" name="wl_trglang"><option value="EN">Spanish - English<option value="FR">Espagnol - Français<option value="DE">Spanisch - Deutscher<option value="IT">Spagnolo - Italiano<option value="PT">Espanhol - Português<option value="RU">Испанско - Pусский</select><input value="http://tu-web-aqui.com/" name="wl_url" type="hidden"><input style="font-size: 90%; width: 70px;" value="Traducir" type="submit"></form>

Botón de enlace de nuestro blog




Con sólo pinchar en él, nuestro blog podrá ser enlazado a otro.

Necesitamos una imagen que tengamos alojada (por ejemplo en tinypic).

Copiamos este código:
<img src="URL DE TU BOTON"/>
<form action="http://beta.blogger.com/add-widget" method="POST">
<input value="FAVORITO" name="widget.title" type="hidden"/>
<textarea style="display:none;" name="widget.content">

<a href="URL DE TU BLOG"><img src="URL DE TU BOTON" alt="TITULO DE TU BLOG"></a>

</textarea>
<input
value="http://buzz.blogger.com/" name="infoUrl" type="hidden"/>
<input
value="http://www.blogger.com/img/icon_logo32.gif" name="logoUrl" type="hidden"/>
<input value="Enlaza mi Blog" name="go" type="submit"/>
</form>

Nos vamos a "diseño", en uno de las casillas que tenemos de HTML-javascript lo pegamos, sustituyendo las mayúsculas por los datos que nos pida. La URL de la imagen (botón) que vayamos a poner, será la que nos salga para páginas web, como está señalada en la foto.




Le damos a "guardar" cuando tengamos el código completo.


Vuelvo a hacer hincapié en dejar un par de espacios después de lo último que tenemos puesto en esta casilla, por si nos equivocamos y hay que eliminarlo. También se puede "añadir un gadget" y traer otra casilla de HTML-javascript sólo para el enlace.Si no tenemos una imagen, podemos pinchar en el enlace de Cool text, y allí elegir el que nos guste.


http://cooltext.com/Buttons


Siempre, la recomendación de guardar la plantilla antes de hacer algún cambio.Todos los trucos que estoy poniendo, están sacados del blog http://www.elescaparatederosa.blogspot.com/ y de www.elbalcondejaime.blogspot.com



También se puede poner un enlace, con el gadget "imagen". Donde pone "pie de foto", poner "enlaza......a lo que queramos". Se carga la foto desde nuestro PC o desde la Web, y ya sale.


Para centrarla, únicamente tendremos que buscar en la plantilla (previamente guardada):




Y justamente encima, ponemos :


.Image


{


text-align:center;


}



Poniendo ésto, saldrán siempre alineadas las imágenes en la sidebar.