Yo también sucumbí a la moda y telar en mano hice todas estas, más las tropecientas que hice conjuntamente con mis nietos.
Un hombre de origen asiático, afincado en EEUU y llamado Cheon Choon observaba un día cómo sus hijas intentaban hacer una pulsera con unas gomas de colores, pero les era imposible porque tenian los dedos muy gordos, y entonces se le ocurrió fabricarles un telar con una madera y alfileres.








