En nuestro viaje tuvimos la suerte de visitar unas playas maravillosas, todas con un denominador común: las impresionantes olas que en ocasiones llegaban prácticamente a la orilla, y que hacían las delicias de los surferos.
Empezaré por Maroubra Beach, en el sureste de Sídney. La figura que se ve a la izquierda, con chaquetón rojo, es mi Antonio, gozando como un niño con las evoluciones de los surfistas.
Maroubra es la segunda reserva natural de surf más importate de Australia.
Su nombre, en lengua aborigen, significa "como trueno".